En Mt. Zion, creemos en un solo Dios, revelado como Padre, Hijo, y Espíritu Santo, como está descrito en la Biblia. A través del Hijo de Dios, Jesucristo, tenemos acceso al Creador de los cielos y la tierra; al experimentar arrepentimiento, que es el alejarse de nuestros pecados, y ser hechos vivos al tener fe en Cristo.
En las aguas del bautismo, Dios hace una obra profunda en nuestros corazones cuando entramos en una relación de pacto con Él. La experiencia del bautismo en agua es mucho más que una declaración de nuestra fe. Creemos que en las aguas, experimentamos la "muerte, entierro y resurrección de nuestro viejo hombre", y levantarnos de las aguas, como una nueva criatura en Cristo, libres de las iniquidades de nuestro pasado.
A través de la llenura del Espíritu Santo, somos capacitados para ser una demostración visible de Cristo al mundo que nos rodea. El Espíritu Santo que ahora vive en nosotros, nos dirige, nos convence, consuela, e intercede por nosotros dándonos poder en nuestro caminar cristiano. Este continuo obrar de Dios nos lleva de fe en fe, si permitimos al Espíritu Santo intervenir en nosotros. Esta obra interna nos llevará ultimadamente a la madurez, hasta llegar a ser los verdaderos "hijos de Dios en la tierra".
Creemos que la "Santa Cena" es un sacramento de la iglesia instituida por Jesucristo mismo. Tomar parte de los elementos de la comunión (pan y jugo de uva) en manera regular con una actitud de auto-examinación nos mantiene en una posición adecuada con Dios y nos protege en nuestro caminar cristiano. La Santa Cena es un tiempo donde podemos examinar nuestros corazones ante Dios y permitir que el obrar interno del Espíritu Santo purgue y purifique cualquier cosa que pueda impedirnos experimentar una vida mejor.
Lo manifestado anteriormente no es una declaración completa de todo lo que creemos, pero sirve para mostrar nuestras creencias en las verdades fundamentadas de la Biblia.
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