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E.E.M (Escuela de Entrenamiento Ministerial)
Si nos sentáramos e hiciéramos un recuento de la historia de la civilización humana; el impacto de sus líderes, sea bueno o malo, sería lo más obvio. Ciudades completas e incluso sociedades se han levantado o caído debido a la calidad de sus líderes. Y esto es muy cierto en la iglesia también. El fruto de un ministerio depende, no solo de Dios sino también de sus líderes.
En Monte de Sión creemos que es la responsabilidad de la iglesia desarrollar un liderazgo fuerte. Jesucristo nos dio el ejemplo al entrenar personalmente a sus discípulos y apóstoles. Pablo continuó este patrón con Timoteo y muchos más. Y este es el propósito de EEM; de reproducir este patrón de entrenamiento de discípulos. No hay un mejor lugar que el de aprender y crecer con las personas que trabajas, adoras, participas e interactúas en forma regular.
EEM está compuesta por muchas partes: En primer lugar, hay un entrenamiento Bíblico donde estamos expuesto a una fresca y vital palabra de verdad presente. Esta palabra es impartida por el Obispo Loren Covarrubias y usualmente es en el transcurso de cuatro meses que se completa un ciclo. En segundo lugar, tenemos reuniones grupales, los grupos están diseñados para motivar la participación e interacción unos con otros. Permitiendo que otros vean lo que Dios está haciendo en nuestros corazones. También, esto ayuda a desarrollar la habilidad de ser abiertos, aspecto esencial del liderazgo. En tercer lugar, hay una Responsabilidad.
Como hemos visto por muchos años, cuando los líderes fallan, es muy probable que la raíz del problema este en su carácter. Usualmente nuestros dones, talentos y habilidades no son el problema. Y la responsabilidad nos ayuda a desarrollar el hábito, la disciplina y una apropiada actitud hacia Dios y las personas a quien servimos.
Es el deseo sincero de aquellos en el liderazgo de EEM de ayudar a todos nuestros estudiantes a crecer al más alto nivel posible de rendimiento. Solo fuertes, bien entrenados y disciplinados lideres podrá dirigir la Iglesia durante el siglo XXI.
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